ENTREVISTA: Sonia Montecino: Identidad, Una olla repleta de sabores

soniamontecino

Estimad@s estudiantes:

Comparto con ustedes esta breve -pero interesante- entrevista a Sonia Montecino, antropóloga chilena que investiga sobre la identidad culinaria de nuestro país.

Pueden leer la entrevista a continuación o AQUÍ.

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La cultura es nuestro pan de cada día. Se refleja en creaciones como el folklore, el arte y la mitología, pero también en nuestra vida cotidiana. Las actividades humanas son resultados de miles de años de historia, en que nos adaptamos a la naturaleza y fundamos una forma de habitar el territorio.

La cocina es uno de estos actos culturales con el que nos encontramos día a día, de la mañana a la noche, convirtiéndose en una manifestación esencial de nuestra identidad. Sobre antropología culinaria, que es la disciplina que estudia este fenómeno, conversamos con la antropóloga Sonia Montecino, Vicerrectora de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, autora del libro “Cocinas Mestizas de Chile: La Olla Deleitosa”.

A veces pensamos que la cultura se refiere a actividades artísticas.

La antropología define cultura como todas aquellas manifestaciones, símbolos, enseres que han creado los seres humanos. Allí caben muchas cosas intangibles, como el saber culinario

Pareciera que cocinar no es sólo un acto cotidiano que permite la alimentación.

En absoluto. Cocinar es también un lenguaje lleno de símbolos, ideas y significados que tienen los alimentos para las personas. Están ligados a la experiencia, y a una comunidad que los entiende como tales. Cuando uno produce cocina, realiza un gesto de saber con un poder particular, porque las comunidades se definen también en base a lo que consumen.

Entonces, no es trivial que sigamos comiendo cazuela, o que preparemos empanadas para Fiestas Patrias.

Somos lo que comemos, como dice la famosa frase. Se ha construido una identidad en torno al alimento, que se expresa muy fuertemente de manera colectiva en las épocas festivas, y de manera más individual en algunas celebraciones: para el cumpleaños de alguien se prepara, por ejemplo, una torta especial. Y esos saberes son transmitidos de generación en generación por las mujeres, dando lugar a una identidad de género, familiar, y local.

EL DESAFÍO DE UNA HERENCIA QUE SE PIERDE

¿Qué estudia la antropología culinaria?

Por un lado, los tabúes alimenticios de ciertas culturas, como que no se puede comer carne en Semana Santa, o que la comunidad judía no consume cerdo. Ahora tenemos una nueva forma de tabú, de la mano del vegetarianismo y tendencias similares. Todas estas ideologías nutricionales forman parte de las maneras en que las culturas construyen la alimentación. También investigamos las maneras de preparación. En Isla de Pascua hay dos técnicas inmemoriales: la cocción a las brasas o parrilla, y el uso del vapor. Ellas se mantienen hasta hoy y definen una identidad culinaria rapa nui. En la cultura mapuche hay otras técnicas ancestrales: el rescoldo, el asado, el ahumado.

¿Cómo se estudia este saber cotidiano?

En terreno: hablando sobre comidas, mirando, participando del proceso culinario. Pero primero hay que saber cocinar, para saber qué preguntar. Y lo mejor de todo, es que sobre cocina todo el mundo puede hablar, porque todos comen.

¿Cómo es la identidad culinaria chilena?

Es una demostración de nuestro mestizaje cultural, con herencias del mundo indígena y europeo. Hoy sufre la amenaza de la globalización y la industrialización, que nos exponen a un empobrecimiento del sabor. Comidas industriales, uniformizadas en sus sabores y formas de preparación, disminuyen la gama de posibilidades para elegir y de relacionar unos gustos con otros. A esto se une una creciente angustia frente a lo que comemos, porque nos falta seguridad alimentaria, no sabemos ni qué es ni de dónde viene nuestro alimento. Y todo está asociado a la pérdida de las profundas simbolizaciones de cada plato que preparamos.

¿Podemos hablar de una pérdida cultural?

Y también de otros aspectos, como lo emocional. En todas las investigaciones en que he participado aparece que las preparaciones culinarias involucran emociones, porque cocinar tiene que ver con dar, con prodigar: hay alguien que hace esa magia de transformaciones para que tú te alimentes, no te mueras, tengas energía y eso es fascinante. Pero en la actualidad, estamos perdiendo esa idea del afecto puesto en la cocina. En ese sentido, la alimentación es un tema civilizatorio que debe ser repensado desde todas las aristas.

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Un pensamiento en “ENTREVISTA: Sonia Montecino: Identidad, Una olla repleta de sabores

  1. Profesora…:o La antropología culinaria … la clasifico como una rama de la antropología social? pero a la vez, también es cultural? xD Graacias! Bendiciones!!

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